LOS FLOTARIOS

Un flotario está diseñado para aislar la mente y el cuerpo de los estímulos sensoriales externos que afectan diariamente a una persona.

Al flotar en silencio y en un clima de total tranquilidad, todo aquel estímulo que pueda ser perturbador para una relajación profunda va desapareciendo, y liberando al cuerpo y la mente para que el ser, como unidad, se autorregule y pueda explorar explore en lo más profundo de sí, lo que se conoce como “aislamiento sensorial”.

John Lily en 1953 descubrió los efectos de esta experiencia y creó la terapia de flotación, que consiste en flotar sin esfuerzo en un tanque (o flotario) de agua y sales que permite a quien se sumerja en él, alcanzar un alto nivel de bienestar.

Pero la relación del hombre con el agua es tan antiquísima. Por esta razón no es sorprendente que la flotación sea uno de los métodos relajantes más naturales y efectivos. Todos conocemos esa sensación de liviandad que nos invade cuando dejamos el cuerpo a disposición de los suaves movimientos del mar. Más aún si cerramos los ojos y nos fundimos con el sonido y el movimiento del agua.

Los beneficios de esta técnica no se resumen en sensación placentera, sino que  se traducen concretamente en estas acciones:

-Reduce el estrés

-Alivia el dolor

-Estimula el flujo sanguíneo

-Libera endorfinas.

Un flotario es una gran piscina que debido a la alta concentración de sales de Epsom, (sulfato de magnesio, de nombre común sal de Epsom o sal inglesa), que es un compuesto químico cuya fórmula es Mg SO4·7H2O.

El sulfato de magnesio sin hidratar MgSO4 es muy poco frecuente y se emplea en la industria como agente secante).  No solo permite experimentar la ingravidez, es decir, flotar sin esfuerzo, como en el Mar Muerto, sino que proporciona una profunda relajación física y mental. 

Se suele complementar esta experiencia con cromoterapia y musicoterapia porque ayudan a conseguir un estado de relajación profunda.

INDICACIONES

La flotación está espacialmente indicada para reducir el estrés, la tensión muscular, ritmo cardíaco y respiratorio, el insomnio, la depresión, la ansiedad, migrañas, el dolor premenstrual, el jet lag, la fatiga, dolores crónicos, lumbalgias, artritis y asma entre otras dolencias.

También se ha observado una mejora en la circulación sanguínea, la linfática y el metabolismo celular, en la capacidad de aprendizaje, la concentración y potencia la imaginación.

Es una terapia muy recomendada para embarazadas porque se minimizan las molestias físicas como por ejemplo extremidades hinchadas. Se alivia la presión sobre el nervio ciático, aumenta el flujo sanguíneo al útero y se reduce la tensión arterial. Contrarresta la dificultad para dormir y los miedos, situaciones que surgen durante estos meses.

DESCRIPCIÓN

Un flotario clásico consiste en un tanque de 400 litros saturado de sales y un aislamiento total, es decir que impide el paso de la luz y el ruido. Hoy en día ya hay diseños más sofisticados, que incorporan confort y estilo para estar acordes a las características de un spa en cuanto a su infraestructura y equipamiento.

Por ejemplo, coo los flotarios suelen estar en cabinas individuales,  algunos disponen de sus propios servicios, es decir que más alla de contar con una terapeuta de atención personalizada, el usuario puede escoger el tipo de música –o el silencio—y el volúmen (siempre dentro de un grado moderado).

Se ha establecido un estándar que define el contenido: cada cabina de flotación suele  tener unos 30 cm. de solución de agua con 400 kg. de sal Epsom (sulfato de magnesio) cuya temperatura oscila entre los 33º y 34.5 ºC.

SENSACIONES

Las sensaciones podrán variar de persona a persona.

Experimentar la ausencia de luz en contacto con el agua, después del bullicio de la vida cotidiana es una experiencia diferente.  También, la sensación de ingravidez, poder dejarse ir, flotar totalmente.  Y encontrarse a solas, con uno mismo, con sus  pensamientos propios sin interrupciones de ningún tipo.

UTILIDAD

Como dijimos anteriormente, el flotario es útil en sanar lesiones recientes y crónicas. Relaja los músculos de todo el cuerpo.

El uso de la cabina también permite entrar a un estado de meditación en menos tiempo del usual.  

La oscuridad total, el silencio pleno, el líquido tibio, alejan las distracciones de la mente, que puede concentrarse con mucha mayor facilidad.  Si una persona está experimentando un camino de autoconocimiento, esta es una excelente  herramienta.

Si se desea un descanso profundo, una hora en el flotario equivale a un sueño relajado de ocho horas.  

Contribuye en disminuir la ansiedad o depresión, así como a regular el sueño.

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