DERMATOPOROSIS

Vulnerabilidad en la piel del adulto mayor 

La estética y su función en la prevención y protección

El envejecimiento es un proceso fisiológico y multifactorial que transcurre durante la última etapa de nuestro “ciclo vital”. Se define como universal, progresivo e irreversible.  Universal porque afecta a todos los seres vivos sin excepción. Progresivo porque avanza a medida que pasan los años e Irreversible porque es imposible detenerlo y volver atrás

Se caracteriza por una disminución progresiva de la capacidad funcional en todos los tejidos y órganos de nuestro cuerpo y por un aumento de la vulnerabilidad… Somos más frágiles y  La piel como órgano más extenso y  vital  no está exenta de esta vulnerabilidad.

La piel del adulto mayor presenta cambios intrínsecos propios de toda persona así como modificaciones extrínsecas secundarias relacionados especialmente con la exposición solar. La conjunción de ambas da lugar   a la definición antes mencionada, influenciada por la genética , las afecciones personales y los hábitos .

A principios del siglo pasado, la expectativa de vida de las personas apenas superaba los 45 o 50 años, hoy hablamos de una expectativa de aproximadamente más de  80 años. Esta esperanza de vida trae sus consecuencias y la piel también refleja el paso de los años en forma notoria, acentuando su alteración en la suspensión de los tejidos de soporte, atrofia, pliegues, cambios vasculares y pigmentarios como así también una fragilidad que puede desarrollar alteraciones de complejo manejo cosmético. Estas consecuencias a nivel cutáneo han despertado interés en distintos investigadores y el Profesor  Jean Saurat (presidente de la Liga mundial de Dermatología) ha investigado y ha denominado a los cambios degenerativos que se producen en la piel del adulto mayor  Dermatoporosis por presentar ésta extrema delgadez y labilidad dándose esto  en el 30%  de las pieles mayores a 65 años.

En realidad para entender esto es fácil recordar que pasa en la osteoporosis, donde se produce una disminución de la masa ósea y un deterioro de la micro arquitectura que conlleva a posibles fracturas sino hay un buen control de los huesos. Con la piel de las personas mayores sucede algo similar, pérdida de grosor, transparente, posibilidad de desgarros cutáneos, siendo esto el resultado también del paso del tiempo  y toda   la alteración funcional. En las etapas de la vida, hay diferencias sustanciales que nos marcan el “paso del tiempo “

Cuando uno es niño o adolescente existe una  activa reproducción celular, en el adulto-en cambio- a nivel celular hay un trabajo de mantenimiento, de equilibrio, reemplazando las células muertas. En cambio en el adulto mayor sus células se renuevan en forma lenta y se destruyen más células de las que se producen.

Por otro lado existen una serie de enzimas que destruyen el ácido hialurónico provocando el adelgazamiento y la atrofia. (Hialuronidaza)

Esto lo vamos a ver en  la piel, independiente de sus características que como sabemos son polares. Se puede dar en una piel seca, amarillenta y con discromías o en una piel engrosada, con gruesas arrugas, color marfil y dilatación folicular. En ambas, cada función de la piel  se va resintiendo y provocando grandes alteraciones

Cómo se ve una piel  con Dermatoporosis?

La piel se verá fina, traslucida, inelástica, con arrugas, fragilidad extrema, piel extremadamente seca que en otros estadios  permitirá observar manifestaciones como púrpura senil  (color rojo azulado, micro hemorragias) hematomas morados ante mininos golpes  y seudo cicatrices estelares (lesiones blanquecinas.) A esto se le suma el prurito debido a la xerosis (sequedad), expresión subjetiva y de difícil manejo cosmético.

Es evidente que frente a estas características un trabajo en equipo ayudara a favorecer  la resolución de los problemas. Creando entre el médico y la esteticista un puente interdisciplinario que ayude en las manifestaciones que  la persona presenta

Nuestro trabajo se destaca en dos parámetros:  prevención y protección.

Todas las pieles deben prevenir estas manifestaciones a partir de los 40 años; el especialista dermatólogo indicará retinoides, retinalaldehido y una batería de ingredientes funcionales que ayuden en el proceso incipiente.  En nuestro protocolo realizaremos en forma paralela, renovaciones celulares aplicando activos según el foto tipo cutáneo y la sensibilidad de la piel. Vitamina C, fundamental por la bio- protección que brinda al tegumento y  activos como el ácido hialurónico, Q.10, siliconas, glicerina pudiendo trabajar en esta conexión  vincular  y con la autorización debida con distintos  proyectos

En cambio si la derivación es por protección (mayor de 70 años), es decir que estamos frente a un adulto mayor las bases de cuidado cambian.

Se parte de una minuciosa pauta de higiene donde se abre camino a la eficacia del tratamiento posterior.  Este paso debe tener una correcta dermocompatibilidad frente a una piel que acusa características especiales. Emulsiones o cremas suaves  de pH neutro que  mantengan el equilibrio entre la grasa y el agua, de fácil aplicación.   Secado correcto evitando el agua caliente.    

Se podría pensar  también, en las aguas o soluciones miscelares de gran tolerancia que no conllevan tensioactivos no  agresivos y no contienen alcohol, realizando una minuciosa higiene. (Las micelas son partículas en suspensión que ayudan a la higiene disolviendo grasas y líquidos) Tonificación con lociones hidrogliceridas, sin alcohol.

De ahí en más será necesario aumentar el grado de hidratación y frenar la pérdida de agua transepidermica.con elementos propios del FHN   urea, aminoácidos, ácido láctico y detener la evaporación con   ácidos grasos poliinsaturados, vitaminas, siliconas, etc.   El objetivo claro será la nutrición y la reafirmación. . La maniobras deben ser suaves y respetando la labilidad que tiene el tegumento. Si existiera escozor podremos ayudarnos con Sepicalm , lipoaminoacido que genera calma y frescura. Para la firmeza que necesita esta piel, el Sepilift nos ayuda dando cierta firmeza.

Como agentes de salud, enseñaremos en el cuidado frente a una exposición solar  moderada y necesaria teniendo en cuenta su sensibilidad y recordando que las células de Langerhans disminuyen en un 50% siendo causa de posible aparición de lesiones malignas. Nuestra capacidad de observación debe agudizarse.

Se debe recordar que la piel del adulto mayor debe ser tratada con sostenida comunicación con el profesional médico; frente a cualquier proyecto de trabajo se debe realizar una correcta anamnesis confirmando   el estado de salud, que medicación sistémica recibe y registrando  las afecciones que presenta, que muchas veces aceleran los signos de este síndrome cutáneo.

“Todos Nosotros sabemos algo, todos nosotros ignoramos algo, por eso aprendemos siempre” Paulo Freire

Ana María Sovran ( Cosmetóloga – Auxiliar en Cosmiatria)

Instructora de formación Profesional –Docente de UBA

Bibliografía consultada:

Dr. Jean Saurat:  “Dermatoporosis”

Merce Marimon –Antonieta Garrote : Piel senil

Juan Lemmel  Prrevención y tratamiento en envejecimiento cutáneo.

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