CONTUSIONES

Las contusiones son lesiones traumáticas producidas a causa de un golpe, compresión o choque que no llega a romper la continuidad de la piel o mucosas, ni ocasionar ningún tipo de herida abierta.  Aunque no haya sangre visible, la contusión puede llegar a ser grave, dependiendo de la intensidad del impacto.

Este tipo de heridas suelen ser un frecuente motivo de atención para los sistemas de emergencia, por aumentar su incidencia con el inicio del ciclo escolar y como producto de actividades deportivas de común desarrollo en esa época del año. Generalmente, estos pequeños golpes pueden dañar desde músculos y tendones, hasta órganos enteros, ocasionando en casos extremos, fuertes hemorragias internas.

La gravedad de la contusión depende siempre de la intensidad del traumatismo o golpe que la origine. En general, a excepción de las craneales, que son las más graves debido a que ocasionan un estado de conmoción, suelen revestir escasa importancia y su signo más característico es la rotura de los vasos de la dermis que se traduce en pequeñas lesiones hemorrágicas o moretones.

Cuando no se produce ninguna alteración o desgarro debido al impacto se considera a la herida como una contusión mínima. Debido al golpe siempre se produce un enrojecimiento de la zona, conocido como eritema. Por lo general no requieren tratamiento alguno y desaparecen a los pocos días, sin embargo siempre ayuda el aplicar compresas frías en la zona afectada.

Si el impacto se presente con mayor intensidad al punto de afectar los capilares que por la acción del golpe se rompen produciendo una muy leve pérdida de sangre, es consideredada como una contusión de primer grado, llamada esquimosis. La piel suele tomar un color amarronado violáceo que cambia al verdoso amarillento y al cabo de unos días desaparece completamente. Además del dolor puede presentarse una sensación de hormigueo si el golpe afecta una zona cercana a algun trayecto nervioso.

Las contusiones de segundo grado se caracterizan por la lesión de vasos mayores, produciendo una colección líquida en la zona afectada, lo que produce relieve que generalmente llamamos como chichón. En estos casos, nos referimos a impactos o golpes más fuertes que producen dolor e hinchazón en el área dañada, además de un gran moretón. El proceso de sanación es similar que en las contusiones de primer grado, pero éstas necesitan algo más de tiempo en curarse y desaparecer.

Las contusiones de tercer grado son consideradas graves debido a que pueden llegar a provocar necrosis o muerte de los tejidos del área dañada. Si bien al principio la piel puede presentarse de color normal y luego volverse gris, hay un aplastamiento muy intenso de partes blandas que puede comprimir y afectar a otras estructuras internas como nervios, huesos, etc.

Este tipo de lesiones siempre implican un dolor más agudo, mayor inflamación y endurecimiento de la zona afectada. Aparece siempre una dificultad para efectuar movimientos, y aunque el aspecto en un primer momento no es demasiado alarmante, al cabo de unas horas los tejidos se impregnan de sangre y llegan a teñirse de color negruzco.

Para tratar las molestias generadas por el dolor, se recomienda de antemanto intentar inmovilizar la zona afectada por la herida. Es recomendable elevar la zona, con el fin de evitar los cúmulos de sangre. Además, es recomendable aplicar frío local con el objetivo de cerrar los vasos sanguíneos. Nunca debemos pinchar o tocar demasiado el hematoma. El propio organismo es el que se encarga de regenerar la zona dañada, por lo que la contusión y sus marcas desaparecen a cabo de unos 4 o 5 días.

Cuando notamos que el hematoma no desaparece y el dolor se presenta insistente y continuado, debemos consultar inmediatamente con un profesional de la salud con el fin de descartar otras posibles lesiones internas de mayor gravedad.

Es importante recordar que si la lesión se produce en un brazo, debemos remover los anillos, relojes, brazaletes y pulseras ya que la inflamación puede hacer que luego sean más difíciles de retirar para observar y tratar la herida.

Es importante tener en cuenta que hay que acudir urgentemente a un médico en casos de que la hinchazón siga aumentando, o si la persona afectada está tomando medicamentos debido a problemas de coagulación, o bien si se padecen de enfermedades como diabetes, várices o fragilidad en la piel.

Además, si la contusión afecta el tórax y la persona accidentada escupe sangre por la boca, o bien si el golpe afecta la zona de la cabeza, la víctima debe ser evacuada de urgencia a un centro de salud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *